
Comer de mas es un hábito difícil de dejar, en especial cuando estas acostumbrada a comer por razones no relacionadas directamente con el hambre. El estrés, la irritabilidad y la frustración son algunas de las emociones que hacen que la gente como en exceso, y aunque los malos hábitos se generan a edad temprana, pueden ir en detrimento de tu peso y salud general como adulto. A menos que te las arregles para cambiar los malos hábitos alimenticios, puedes terminar con sobrepeso y posiblemente como una persona con obesidad. Descubre cómo identificar los factores que te llevan a comer de más y ponerles un freno.
Come pequeñas cantidades de comida y meriendas
1. Termina con los malos hábitos y tu tendencia a comer demasiado manteniendo tus niveles de azúcar en la sangre. No te saltes el desayuno en la mañana. Siempre come algo cada dos o tres horas desde que despiertas hasta las siete de la tarde. Un buen ejemplo de un bocadillo bien balanceado es yogurt descremado, frutas, vegetales y proteínas magras.
2. Consume una merienda a media mañana en vez de una gran comida al almuerzo. Una barra de granola o algo bajo en calorías y grasa con suficiente fibra y proteínas serán suficientes.
3. Come un almuerzo pequeño. En vez de una gran comida, es mejor una pequeña con una ensalada.
4. Una merienda a media tarde te entrega la cantidad de calorías necesarias y energía hasta la cena.
5. Una cena en porciones pequeñas. Esto ayuda a reducir la cantidad total de grasa saturada que consumes a diario.
El estado de ánimo influye a comer en exceso
1. Despierta en la mañana e identifica como te sientes ese día. Escribe que comes para el desayuno y el tamaño de la porción.
2. Come tu merienda de media mañana. Identifica tu estado de ánimo y lo que comes en este momento. Documenta el tamaño de la porción y los aliños o aderezos que uses.
3. Almuerza. Escribe en tu diario qué estas comiendo durante el almuerzo, el tamaño de la porción y tu estado de ánimo.
4. Escribe lo mismo cuando consumas tu merienda de media tarde.
5. Verifica lo que has comido y bebido durante el día y como te has sentido cuando lo hacías. Realiza un seguimiento de tus hábitos de alimentación y estados de ánimo para determinar si existe un patrón entre esos estados de ánimo y tus hábitos alimenticios. Cuando tienes un mal día en el trabajo, documéntalo en tu diario, explica lo que ocurrió y que comiste ese día.
Mantenerse ocupado nos hace comer menos
1. Participa en actividades diarias que te mantengan activa. Cuando aparece el aburrimiento es muy fácil caer en el hábito de comer incluso cuando no tienes hambre.
2. Resiste a la tentación de comer bocadillos altos en grasa o en azúcar cuando tienes hambre. Para determinar si en realidad tienes hambre o es el aburrimiento lo que está influenciando tu apetito, espera entre 15 a 20 minutos antes de comer.
3. Bebe un vaso de agua mientras atiendes tus cosas. Si todavía tienes hambre luego de 20 minutos, come un bocadillo bajo en calorías y en grasas, como una manzana.
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